¿Cuáles son las principales causas fundamentales de los ataques a defensores de derechos humanos?

El reparto desigual de la tierra en Colombia: Colombia es el primer país de Latinoamérica en materia de desigualdad en la distribución de la tierra, seguido de Perú, Chile y Paraguay.

  • El 87% de la tierra está en manos del 1% de la población.
  • Esta desigualdad está también presente en el acceso a la sanidad y a la educación.

Una cultura de violencia estatal muy arraigada y el desarrollo de una política del enemigo interno: la doctrina militar del «enemigo interno» se ha filtrado a otras instituciones estatales y ha convertido a los defensores de derechos humanos en el blanco de la estigmatización y de otras agresiones.

  • Los defensores sufren estigmatización por parte de las autoridades colombianas sin que se reconozca el impacto que esto tiene en las vidas de los defensores. Por ejemplo, las acusaciones de «guerra jurídica» obstaculizan el trabajo de los abogados de derechos humanos.
  • Existe la tradición de invalidar toda protesta social, puesto que cualquier voz independiente se considera subversiva.

El conflicto interno en Colombia: el contexto de violencia en Colombia ha afectado a los defensores de derechos humanos, que han sufrido todo tipo de ataques por parte de funcionarios del Estado, guerrillas y paramilitares.

  • El proceso de paz ha llevado a la desmovilización de las FARC (la guerrilla principal) y al actual diálogo de paz con el ELN.
  • Las estructuras paramilitares, grupos criminales con vínculos con cargos públicos, constituyen actualmente la principal fuente de ataques contra los defensores de derechos humanos.
  • Los intereses económicos en los territorios más afectados por el conflicto (incluyendo las actividades ilícitas como el narcotráfico o las industrias extractivas) siguen suponiendo un riesgo para los defensores que trabajan en estas regiones.

La impunidad estructural en Colombia: históricamente, el sistema judicial no ha logrado cumplir el papel esperado y la impunidad continúa siendo la norma en los ataques contra defensores de derechos humanos (así como en los casos de violaciones de derechos humanos más amplias en Colombia). Esto refuerza la idea de que los responsables pueden eludir las consecuencias de estos ataques.

¿Cuál es la solución?

Las personas defensoras enfrentan numerosos riesgos en Colombia y no hay una sola solución mágica pero sí hay una serie de medidas que, de ser aplicadas con verdadera voluntad por parte de las instituciones colombianas, podrían mejorar la situación y garantizar que las personas defensoras puedan dedicar sus esfuerzos a hacer de Colombia un país mejor para toda la ciudadanía sin preocupaciones por su seguridad.

Reconocer públicamente que la situación de las personas defensoras supone una verdadera crisis de derechos humanos en Colombia. ¡El primer paso para resolver un problema es reconocer que existe! Si bien algunas instituciones se están esforzando en resolver la situación, declaraciones desde el Ministerio de Defensa o desde la Fiscalía restando gravedad al problema evidencian que las instituciones colombianas no han hecho un frente común para atajar el problema.

“Señor Ministro de Defensa: ¡No son “líos de faldas”, son ataques contra el derecho a defender derechos!, comunicado del Observatorio."

Combatir la impunidad : La mejor forma de prevenir los ataques contra personas defensoras es que el sistema de justicia funcione y asegure que el que la hace la paga. 

“No puede haber impunidad para los asesinatos y amenazas contra personas defensoras. Ni para los autores materiales ni para los autores intelectuales. Mientras haya la sensación de que atacarles sale gratis, seguirá habiendo ataques."

Reconocer la persistencia de estructuras paramilitares y combatirlas con firmeza:  Todos los análisis coinciden en señalar a las estructuras paramilitares como los principales responsables de ataques contra personas defensoras pero las autoridades siguen negando su existencia por lo que las medidas para combatirlas difícilmente pueden ser exitosas.

No más estigmatización a las personas defensoras:  Solo en 2017 pudimos documentar gravísimos ejemplos de estigmatización por parte de todos los poderes del Estado, lo que contribuye a aumentar los riesgos que enfrentan. La Procuraduría debe sancionar contundentemente a cualquier funcionario público que estigmatice la defensa de derechos humanos.


La comunidad internacional debe implicarse también en la protección de las personas defensoras de derechos humanos.

En #Colombia #NoHayPazSinDefensores. @UEenColombia/@SuizaColombia/@ColombiaEmbUSA: ¡Apoyen y visibilicen trabajo de las personas defensoras y condicionen su cooperación a que haya verdaderos avances en su protección!

CÓMO AYUDAR ?

Las personas defensoras de derechos humanos que luchan por la paz en Colombia son muy diversas pero todas sus experiencias tienen un vector común: la mayoría de ellas no se ganan la vida defendiendo los derechos humanos de otros sino que lo hacen por el futuro de aquellos que les rodean.

Por este motivo son objeto de intimidaciones ataques, amenazas, agresiones, criminalización…

OMCT